No seas avaricioso...

Maikel y Yuli se furo de viaje por el amazonas.Llegaron a una aldea donde no le gustaban los forasteros, les tenían odio por todo el destrozo que le estaban haciendo a la selva, pero les atendieron bien.Maikel vio que todos los de la tribu llevaban joyas de gran valor, piedras preciosas grandes como melones que utilizaban para machacar el maíz y hacer harina.Se intereso y les pregunto donde las cogían.El rey le contestó que la tierra la daba y solo tomaban lo justo.El quiso ir, los ojos le lloraban de ver tanta riqueza junta.El rey como muestra de la bienvenida le concedió su deseo, pero con una condición, los ojos los llevarían tapados hasta llegar al lugar y solo podrían coger 1 cada uno.Andaron durante dos horas, cansados y arañados por todos los lados por la vegetación, pero no importaba, todo valía con la fortuna que se iban a llevar.Maikel no estaba dispuesto a llevarse una sola, sabía que podría volver y mientras la caminata ya había pensado que hacer.
Llegaron al lugar dentro de una cueva y prendieron antorchas.A simple vista no se veía nada, pero uno de los de la tribu les dijo que rascara el suelo.Rascaron y les salió a cada uno una piedra preciosa del tamaño de un huevo.Maikel se quedo anonanado y a Yuli se le caía la baba.Les hicieron un gesto para partir.Maikel miro al suelo y vio que al lado de los pies de su mujer había un pedrusco de color de sangre, parecía un rubí y no podía dejarlo escapar.Se abrazo a su mujer fingiendo alegría y le susurro algo en el oído.Ella dijo que no con la cabeza, pero él insistió y entre risas y bailoteos se tiraron al suelo y ella con disimulo metió la mano en la arena para coger aquello, pero algo le pico y soltó la piedra. Los de la tribu los levantaron del suelo cuando ella grito.Un gusanito se vio deslizarse por encima de la arena escondiéndose detrás de la piedra en el suelo."Joder si es solo un gusanito de flor" grito Maikel mirando a su mujer con rabia.Les vendaros los ojos y fueron al poblado.Ya era de noche.Se fueron a su choza y discutieron, ella empezó a sentirse mal, y veía como cosas, muchas cosa se movían bajo su piel.Maikel egoísta le dijo que alucinaba y se puso a dormir, estaba tan cansado que se durmió ante los quejidos de su mujer...Dos horas más tarde ella le despertó, sin quejarse. Maikel abrió los ojos, y dio un brinco hacia atrás al ver a su hermosa mujer.Cientos, miles de gusanos le salían por cada trozo de piel.Ella se le tiro encima y él le dio una patada para correr y salir de allí. "Si es solo un gusanito, amor" Le grito Yuli. Corrió tras él hasta salir de la choza. Los de la tribu ya los esperaban con antorcha en mano.Primero dejo que la mujer le diera un par de bocados, como castigo, y cuando los gusanos le cubrieron a él los de la tribu los quemaron vivos a ellos dos con sus antorchas.

2 comentarios:

vangelisa dijo...

vaya historia! da hasta panico! quemados!
me hizo gracia lo de " la dejaron que le diera algunos bocados"
como venganza por ser egoísta.
ha estado bien!
saludos

Calamidad dijo...

lo que te lleva ser avariciosos que miedo opoxun.